El ozono es un gas oxidante y desinfectante, lo que lo convierte en un Biocida 3000 veces más potente y efectivo que la lejía o cualquier otro desinfectante químico.
Elimina un 99,6% de microorganismos patógenos como virus, bacterias, hongos, moho, esporas, etc. De todo lo que toca.
El ozono elimina los malos olores atacando directamente sobre la causa que los provoca (sustancias pestilentes), y sin añadir ningún otro olor para intentar encubrirlo, como hacen los ambientadores.
El ozono, a diferencia de otros desinfectantes, no deja residuos químicos tóxicos ya que es un gas que se descompone y transforma rápidamente en oxígeno.